Archive for the ‘Sci-Fi’ Category

Trébol sin hojas

marzo 23, 2011

Uno de los cabecillas del DARPA (la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa norteamericana) se dejaba llevar demasiado por sus lecturas. Un ejemplo: durante la Guerra de Vietnam propuso enviar elefantes mecánicos a liberar Hanoi cuando descubrió las campañas de Aníbal contra los romanos. Antes de su destitución por sugerir una forma de erradicar a los homosexuales inspirada en ‘La Guerra de los Mundos’, pudo sacar adelante el ‘Proyecto Trébol’ para el estudio y cultivo de la buena suerte, algo mencionado por los titerotes en ‘Mundo Anillo’ de Larry Niven.
Se consiguió la participación de ciento cincuenta y siete jóvenes universitarios que se consideraban afortunados, aunque la única prueba que realizaron fue una entrevista personal. El doctor Newt, subdirector del proyecto, estaba preocupado al respecto, y así lo hizo saber en el convite de inauguración de los ensayos:
– Confiar en la palabra de unos chicos deseosos de dinero fácil… – dijo, copa en mano, poseído y vehemente, mientras regaba al público -. Si el proyecto sale bien, ¡eso sí que será suerte!
En catorce meses se gastaron dos millones y medio de dólares, pero los resultados fueron descorazonadores: sólo un dos por ciento de los participantes tuvieron una racha más o menos constante de buena suerte, nada útil ni determinante.
Y estaba Jesse Colbert.
Jesse, como todos, juró en la entrevista de selección que nunca había tenido una mala época. Sin embargo, en lo que duró el proyecto casi siempre tuvo problemas: las pruebas periódicas de reactivos químicos (sustancias que, mezcladas, tenían una pequeñísima probabilidad de reacción exotérmica), los juegos de azar… todo le salía mal.
El experimento continuó, al borde del fracaso, hasta que Jesse provocó el incendio del laboratorio principal. Antes de desaparecer para siempre, se plantó ante una cámara de seguridad y dijo:
– Lo siento. Les mentí. He sido un gafe toda mi vida, pero necesitaba el dinero. Y ya ni eso: mi edificio ha sido demolido por error y mi novia murió aplastada mientras se tiraba a mi mejor amigo. Adiós.
Por sorprendente que parezca, la primera fase del Proyecto Trébol se clausuró con un rotundo éxito. En palabras del doctor Newt: “Si existe un gafe tan magnífico como el señor Jesse Colbert, ¿cómo no va a existir la suerte? Y si existe, averiguaremos cómo funciona y cómo usarla en nuestro favor”.
El doctor Newt abandonó contrariado el proyecto en el 2010 por causas desconocidas, y murió al día siguiente cuando se resbaló en la ducha. Los sucesores del ‘Proyecto Trébol’ prometen otro éxito inminente.

Los clubes de lectura

julio 27, 2010

Déjame que te hable de los clubs de lectura.

Año 2013.
Bernard Betz se harta de estudiar sus manuales de biotecnología. Como quiere leer sin esfuerzo, crea el Libro Neuronal, un implante que absorbe el contenido de las páginas impresas y almacena su información en una matriz intracraneal de celdas y transistores.
El Libro Neuronal, claro, vende millones de unidades, pero tiene perversos defectos: su campo eléctrico provoca epilepsia, y crea una violenta dependencia entre los usuarios por ampliar su biblioteca virtual.
Hoy, poseer libros raros es peligroso, pues los miembros de los clubes de lectura los buscan con denuedo y matan a sus propietarios.

El nombre de estos yonkis culturales es un vestigio de lo que fueron. Ya no charlan: ahora, sólo cazan.


SinDios
Relatos en menos de 250 palabras para gente con prisas.
© del autor.

Este relato se creó para el Concurso de Microrrelatos de Libro de Notas, cuyos ganadores ya han sido elegidos. Felicidades a los tres, porque se lo merecen.

El último rubio

marzo 26, 2009

Georg Vesikko vivía en un mundo superficialmente parecido al 2009, pero: hay tantos aparatos electrónicos que las ciudades huelen a ozono; algunos problemas como la contaminación se han solucionado gracias a bacterias de diseño; el ser humano creó colonias sostenibles en la única superficie planetaria que quedaba por explotar, el mar.

Georg habitaba una de estas colonias. Era especial, pues debido al carácter recesivo de sus genes, fue el último ser humano rubio. Sin embargo, la inmensa densidad de población (pese al genocidio por la guerra genética entre China y la India, hay ocho mil millones de personas) hizo que su caso apenas tuviera repercusión más de dos semanas.

Pronto la gente se olvidó de él y Georg tuvo una vida normal, hasta que murió atropellado al cruzar un paso de cebra: había tanta gente que no pudo alcanzar la acera a tiempo. No estaba casado, ni dejó descendencia.

Relato presentado al concurso de Señales del Futuro.

Codificación

marzo 22, 2009

El profesor Steelman toqueteaba el gran aparato defensivo cuando sus colegas llegaron al laboratorio. La máquina en cuestión, una estructura metálica rematada a ambos lados por una especie de trombones sujetos y cubiertos por cables, despertó en sus compañeros extrañeza, reticencia y alguna carcajada.
– ¿Y pretende usted, majadero – comenzó Klein, llenándose la boca con aquella falta de respeto -, solucionar así el “problema” que descubrió después de consumir peyote?
Me lo merezco, pensó Steelman con amargura; aunque todos los presentes, físicos cuánticos de probada excelencia, estiraban igual los límites de la realidad con o sin drogas, jamás admitirían consumirlas para alimentar sus teorías. Un científico, pensaban unánimemente, sólo tiene tres constantes: pelo, prestigio y cerebro; y sólo el primero podía aproximarse a cero sin ser catastrófico.
– Como sabrán – rememoró Steelman -, un grupo de seres ultradimensionales ha alcanzado nuestro universo. Dada la naturaleza de su realidad, apenas pueden interactuar con nosotros; pero pueden espiarnos incluso en el interior de nuestras cabezas. Mi invento es sencillo: codifica la frecuencia vibratoria de nuestro universo de tal forma que resulte ininteligible para estos “intrusos curiosos”.
– ¡Pero es una locura! – maldijo Fredrikks, antes de echarse a reír -. ¿Y cuándo piensa activar esa máquina infernal, para que veamos el ridículo que ha hecho?
– Ya lo he hecho – aseveró Steelman -. En estz misni monwbri se wbxywbrep a okwbi ewbsunuwbri.
T pau dyw xini wk vywb sixrie kifei au nwra, t oie wai bi oywswa wbrwbswe wari.

DUB

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SinDios
Relatos en menos de 250 palabras para gente con prisas.
© del autor.

Paradoja

marzo 3, 2009

Dedicado a Alize, por su lealtad

Elena se había ido dos horas antes. Había dicho que aquello no tenía sentido y que le dejaba, y que nunca más volverían a compartir algo.
Roberto lloró, y luego trató de despejar su mente. Estaba viendo el fútbol por la tele cuando escuchó, procedente de su dormitorio, su propia voz exclamando “¿De dónde vino?”, y luego un grito desgarrador. Se levantó rápidamente de su sillón y corrió a su cuarto, y se encontró a sí mismo, en medio de la cama y del suelo; mezclado desde un punto de vista atómico. Junto a su mano inerte había un pequeño aparato que cogió con curiosidad.
Mediante la fecha en la pantalla de cristal líquido supo que aquello era una máquina del tiempo, y la preparó para arreglar sus problemas con Elena. Un túnel de moléculas inestables le absorbió.
El espacio y el tiempo se plegaron ante Roberto como si fueran un mismo mapa, y él fuera una molesta mancha de aceite que traspasara sus diversas capas. Tan nervioso se puso, que toqueteó la máquina sin querer y lo que eran dos semanas cambió a dos minutos antes.
Su vista, acostumbrada al éter alucinatorio del viaje temporal, comenzó a vislumbrar poco a poco su propio dormitorio… desde una perspectiva demasiado baja. Comprendió lo que le pasaría, y gritó sin parar. Sus moléculas salieron expelidas del agujero y se reorganizaron metódicamente en medio de la cama; y sólo en el último segundo de vida pudo oírse a sí mismo.

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SinDios
Relatos en menos de 250 palabras para gente con prisas.
© del autor.

Música de ascensor hasta la Luna

febrero 20, 2009

¿Por qué el canal Cosmopolitan es, actualmente, el mayor productor de películas porno y snuff del mundo? La respuesta, en el siguiente ejemplo:
20 de febrero, 10:20 AM
André Svenchenko, 28 años, modelo profesional y actor en ciernes, coincide con Julie Espinoza, 26 años, presentadora del programa ‘Noches y carmín’, en el ascensor orbital que conecta Paneuropa con la colonia Cosmogue en la Luna. Se sonríen antes de entrar: hay química entre ellos.
10:38 AM
El ascensor se atasca cuando sólo le quedan cinco minutos de recorrido; André tranquiliza a Julie, que empieza a experimentar síntomas de claustrofobia.
01:20 PM
Julie se encuentra más calmada, después de contar que su claustrofobia deriva de un viejo trauma infantil: su abuelo se cayó por el hueco del ascensor de la Torre Amsterdam 224-G, y después de una caída de más de dos kilómetros sólo se le pudo identificar porque las cámaras recogieron el momento; prácticamente se licuó contra el fondo, dice ella. Es André el que se pone nervioso ahora. El equipo de reparaciones asegura que llegarán pronto, pero que arreglar un ascensor a treinta kilómetros de altura no es sencillo ni inmediato.
21 de febrero, 02:50 AM
Por petición de ambos, se suprime la música del ascensor.
03:00 AM
Ambos duermen.
10:00 AM
André se levanta con una erección, y aunque intenta ocultarla, Julie se da cuenta.
11:00 AM
André, después de cortejar a la presentadora, consigue empezar el coito.
11:05 AM
André termina. Se excusa diciendo que la Tierra tiene un índice de sostenibilidad de 79.
12:30 PM
Vuelven a hacer el amor.
02:27 PM
Julie tiene hambre, pero descubre que no hay comida de emergencia.
23 de febrero, 11:07 AM
La pareja intenta fornicar por veinteava vez desde que se quedaron atrapados, pero están exhaustos y desisten. André comienza a gritar, arranca la placa con los botones del ascensor y salta hasta que se desmaya, agotado.
24 de febrero, 04:44 PM
Julie aprovecha que André duerme para asesinarlo con la placa: le clava en la sien la esquina. Se queda mirando el cadáver.
08:23 PM
Julie comienza a devorar pequeñas partes del cadáver de André, empezando por las partes sin hueso: orejas, pene.
25 de febrero, 05:09 AM
Julie es rescatada del ascensor orbital y posteriormente puesta bajo custodia.

Usain Bolt: una biografía imaginaria

enero 31, 2009

Era el más rápido, pero nadie sabía, de momento, lo veloz que podía llegar a ser. Lo sentía en su interior, vibrando; toda esa velocidad potencial, que le punzaba los músculos y le producía un secreto éxtasis cuando entrenaba.

Como él mismo, el tiempo corría deprisa. Antes de que se diera cuenta, había pasado de ser una prometedora estrella en su país, Jamaica, a pisar el suelo chino. Y estaba dispuesto a dejar huella.

Se colocó en su puesto y se concentró. Sintió la energía entre las fibras de sus gemelos, en los recovecos de sus muslos… una energía trepidante. Y si cerraba los ojos, casi podía percibir su color, como un rayo púrpura que le envolvía desde las zapatillas hasta las cejas.

Sonó un disparo.

Milésimas de segundo después, Bolt había hecho honor a su nombre y había efectuado la salida más rápida de la historia del atletismo. Cincuenta metros más adelante, dos segundos después, el atleta estalló en pedazos en medio de un tremendo estruendo que dejó sordos a casi todos los asistentes.

Hubo tres cosas que intrigaron a los expertos. La primera, y más lógica, fue por qué estalló Bolt. La segunda, de dónde provenía aquella explosión sónica, y si era el resultado de algún tipo de arma nueva. La tercera cuestión era demasiado inquietante: la carne y la sangre que había en el suelo eran de Bolt, pero había más de doscientos kilos y varios litros de sangre más que una persona normal. Tanto fue así que al explotar, gente de hasta la fila veinte de las gradas llegó a tener algún salpicón.

Hubo también dos muertos debido a las heridas provocadas por astillas de hueso propulsadas a treinta y cuatro mil metros por segundo.

La respuesta intrigó a los científicos hasta que encontraron la manera de ralentizar la imagen de las cámaras hasta treinta millones de fotogramas por segundo. Allí descubrieron, atónitos, que Bolt había llegado a alcanzar la velocidad de la luz. Si uno se fijaba atentamente, era posible ver una estela que adelantaba a Bolt; esa estela, de hecho, llegó a recorrer el mundo entero, hasta dar la vuelta y volver al punto de origen apenas medio segundo después.

¿Y qué era esa estela? Dado que Bolt había alcanzado la velocidad de la luz, y siguiendo las teorías físicas, su masa se había ido incrementando exponencialmente en relación a la velocidad hasta un punto en que ésta llegó a ser infinita. En ese microsegundo, Bolt, de forma inadvertida, había conseguido hacer vibrar sus átomos de tal forma que podía atravesar, literalmente, todo lo que tenía por delante como si fuera un fantasma.

Por desgracia, la muerte de Bolt se produjo cuando intentó frenar. Cuando deceleró, Bolt empezó a concentrar la masa en un punto, pero no le dio tiempo a frenar lo suficientemente rápido como para darse cuenta de un terrible hecho: había superado la velocidad de la luz, y había conseguido viajar dos segundos hasta el pasado. Cuando se quiso dar cuenta, era demasiado tarde, y el deportista chocó consigo mismo a una velocidad cien veces superior a la velocidad del sonido, de ahí el estruendo. Su masa, para entonces, todavía tendía en una pequeña parte al infinito, y se calcula que en el momento del choque, había trescientos kilos de Usain Bolt.

En la actualidad, el gobierno jamaicano sostiene que al tener potestad sobre el cuerpo de Usain Bolt, las posibilidades de investigar el cuerpo del fallecido y llevar a cabo una posible clonación se deben exclusivamente a ellos. China pone sobre la mesa los miles de damnificados de su país, y que Bolt muriese en territorio chino.

Fundamentos del viaje en el tiempo

enero 9, 2009

1 – El tiempo no es una línea, ni un plano. Es un flujo, como el océano, con diferentes corrientes. Nosotros percibimos una corriente, en un único sentido, pero ni es la única ni se tiene pleno conocimiento de que es la principal.

2 – El viajero temporal debe considerar el primer punto, porque el tiempo puede alterar su estado. Así, es posible que al retroceder en el tiempo, se experimente la época visitada con el tiempo en sentido inverso, ralentizado, acelerado o, en el peor de los casos, detenido. Por ello, el viajero dispone de un campo de TE (Tiempo de Emergencia), que le hace brevemente impermeable al flujo temporal en el que se ha visto inmerso, con el fin de valorar su estancia.

3 – Cualquier alteración del pasado, por pequeña que sea, lanza ondas en ambas direcciones, tanto a un pasado remoto como al futuro, debido a lo indicado en el primer punto. Cualquier anomalía provocada voluntaria o involuntariamente puede cambiar o destruir el presente.

4 – Jamás se alterará el curso de los acontecimientos que culminaron el 12 de noviembre de 1945 con la victoria del glorioso III Reich durante la Segunda Guerra Mundial.


SinDios
Relatos en menos de 250 palabras para gente con prisas.
© del autor.

Soledad

enero 2, 2009

Lo conseguiste, la cima del mundo, pensó Logan.

Si de verdad el hombre es un animal social, Logan pertenecía a otra especie. Desde pequeño, su gran pasión era estar solo. En la soledad, su cerebro le bastaba para hacerse compañía; su voz, para acallar el zumbido y los golpeteos que surgen en medio de un silencio atroz; su mano izquierda para tocar a la derecha y viceversa.

Cuando entró en el programa espacial, no le tenían por humano. Sus compañeros de universidad le habían visto pasear como un fantasma por los pasillos del campus, y sólo hablaba cuando tenía que explicar algo al profesor. Ese pacto de silencio con el mundo tuvo que romperlo cuando se decidió a ser astronauta: porque nadie sube sólo al espacio, tuvo que abrirse al resto de sus compañeros, pero como la Luna, siempre mantenía una cara de sí mismo oculta.

Y ahora, en el espacio infinito, un error de cálculo fatal dejó a Logan flotando en el espacio. No había manera de rescatarle, y entraría en los libros de historia como el primer hombre que perdió la vida abandonado en mitad de la nada.

La radio crepitaba: la apagó. De nuevo, aquel zumbido y aquel golpeteo resonaban, esta vez en la atmósfera artificial de su traje. Tomó una bocanada de aire que supo, sería la última, mientras la Tierra parecía el gigantesco decorado de una película de ciencia ficción.

La cima del mundo, pensó por última vez; y estás allí solo.


SinDios
Relatos en menos de 250 palabras para gente con prisas.
© del autor.